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Como superar la Disfunción Eréctil
La disfunción eréctil en su inicio es un problema de comunicación, que después se va agravando. Se necesita saber sobre los mecanismos de la erección y cómo se produce, también las causas que pueden producir un mal funcionamiento eréctil.
El verdadero problema de la disfunción eréctil es su entorno de circunstancias agravantes.
Dese le oportunidad que hasta ahora no tuvo de dejar atrás para siempre esta etapa de su vida considerándose impotente. Si quiere sacar de su vida la angustia que día tras día le producen sus dificultades a la hora de hacer el amor, no espere más y decídase a cambiar su condición.
Existen técnicas que se basan en lo que usted mismo puede hacer por su problema, si sabe
exactamente cómo. Sólo tendrá que practicarlas para superar la disfunción que lo aqueja, sin incurrir en gastos adicionales, ni tomar pastillas, ni usar desagradables adminículos, o someterse a
interminables masajes. Usted se puede recuperar. Esto le servirá para mejorar su autoestima, ganando tranquilidad y venciendo el miedo al fracaso.
Primeramente debe comunicar a su pareja sus miedos y dificultades, hasta tanto recupere su normal funcionalidad y juntos contribuir a solucionar la disfunción eréctil. Este punto es crucial para aliviar una situación interior muy tensa entre usted y su propio ego, situación que contribuye a complicar y perpetuar el problema, ademas tu pareja si no le explicas no entiende la manera como tu estas reaccionando y entran en un peligroso conflicto por la falta de comunicación.
La practica de herramientas que apunten a ayudarlo a aumentar su percepción de los estímulos sexuales y amplificarlos para que genere impulsos nerviosos que inyecten y llenen de sangre los cuerpos cavernosos del pene que le brinden una mejor relajación de los músculos lisos del pene, generando una mayor rigidez en el mismo y una más rápida y sostenida erección.
Como segundo punto esta, reflexionar sobre como eliminar todo aquello que altera su concentración y contribuye al mantenimiento y tiempo que dura la erección, consiguiendo así llegar a tener penetraciones duraderas con la dureza necesaria en su miembro, sin temor a la flacidez o pérdida de la erección.
En tercer lugar están las técnicas que debe realizar en pareja y que brindan un apoyo mutuo en la resolución del problema. Si posee pareja estable, se pueden practicar ejercicios para recuperar el funcionamiento normal e incrementar el potencial sexual de usted mismo. Una disfunción eréctil muchas veces es un problema de dos, y entre dos debe tratarse.
Narración común de disfunción eréctil de un hombre de 40 años.
Por recomendaciones de los amigos y desesperado, conviviendo con la angustia y porque piensa que su esposa ya no se le antoja. Usted busca conocer a una chica, digamos que en un bar., se arma de valor, y se acerca a su mesa. Aunque ella tiene todo el tipo de ser una mujer con mucha experiencia y exitosa con los hombres, no lo rechaza y pronto entablan una animada conversación. Usted se fascina cada vez más. Ella huele fantástica y es muy pero muy sexy. Conquistarla sería como tocar el cielo. lo menos importante, pero, para su ego, usted piensa que sus amigos se morirán de envidia cuando lo vean con una mujer así. Pero, junto con la fantasía y la ilusión, usted no puede evitar una angustia interior y profunda. Sucede que las últimas veces que intentó hacer el amor con su pareja fija no logró tener una erección. Eso, junto con otras dificultades de índole sentimental, desencadenó el fin de dicha relación. Así que su expectativa acerca de su rendimiento en un posible encuentro con esta nueva chica lo ponía nervioso, pero a la vez esperanzado. ¡No podría soportar fallar otra vez! Luego de un par de salidas con esa chica de sus sueños, usted cree sentirse muy enamorado, como si fuera la primera vez.
La ve perfecta, se siente completamente seducido y llevarla a la cama resulta una posibilidad cada vez más cercana. Ella ya le habló de sus anteriores relaciones, y se expresó como quien conoce del tema y sabe lo que quiere. A pesar de sus temores, usted se da cuenta de que no puede postergar más lo inevitable sin pasar por raro, así que luego de una noche romántica le propone ir a un motel. Ella accede, como era de esperar, así que rápidamente se dirigen juntos hacia un elegante lugar privado. Usted no consigue evitar sentirse tenso, visualiza un temible fracaso y hasta siente un dolor, presión o malestar en el estómago. Al llegar al hotel, a todo eso se le suma un nudo en la garganta, que le causa su corazón agitado. Cuando entran en la habitación, usted empieza a desnudarla lentamente. Pero, en vez de disfrutar del momento, usted sólo piensa obsesivamente en si su pene responderá o no al estímulo. Y, lamentablemente, la respuesta es no. Ella le parece terriblemente excitante, su cuerpo es hermoso y deseable, pero su miembro no parece darse cuenta. Intenta concentrarse en acariciar a la mujer para que el erotismo produzca lo que debiera producir. Pero su mente sólo atina a seguir verificando una y otra vez si llega la erección. Lo peor es cuando la mujer, mientras lo acaricia en vano, pregunta: “¿Te pasa algo? ¿No te gusto?”. Palabras letales que desencadenan en usted una angustia insoportable. El calor de la vergüenza le invade todo el cuerpo. Querría teletransportarse inmediatamente a las antípodas de donde se encuentra. A estas horas ya sabe que no lograría una erección ni aunque se pasara allí todo el día, y de su boca brotan excusas de todo tipo. Que el trabajo, el cansancio, el calor, el frío, la sed, algo le hizo daño, hasta diarrea le da y expresa cualquier otra cosa que se le ocurra. Los pensamientos negativos lo invaden: “La perdí”, “Soy impotente”, “Se reirán de mí”, “Ya no soy un hombre, no puedo hacer el amor”, “Dirán que soy gay, esto es la muerte”, “Nunca más tendré una mujer”. Si alguien se siente identificado con alguna parte de este relato, probablemente ya haya fallado de modo similar. Y quizá hasta tomó la triste decisión de evitar el sexo por el resto de su vida, para no seguir exponiéndose, ni arriesgarse a seguir sufriendo por esa cuestión, pero cae en grave depresion y se le nota en todo lo que usted hace los que lo conocen lo notan.
Creo que las parejas que jamás padecieron ni siquiera temporalmente de disfunción eréctil, pueden imaginar la terrible angustia que representa este problema para quien sí lo sufrió o lo está sufriendo. Un problema que se convierte en una obsesión, amargando todos los aspectos de la vida de quien lo padece.
La diabetes es también una condición que conlleva muchos problemas de tipo vascular y nervioso, lo cual resulta común tener disfunción sexual como primero y único síntoma. Si sabemos que la diabetes es la enfermedad mas frecuente que nos aqueja no debemos de minimizar la posibilidad de tenerla, ademas la diabetes no solo es glucosa elevada en la sangre y lo común es que al principio puede estar presente y tenerse glucosas normales, pero otros parámetros como triglicéridos, colesterol o presión arterial pudieran encontrarse si muy alterados en el paciente con disfunción eréctil sin que el siquiera se haya dado cuenta de ello, ademas es importante que se estabilicen ya que mientras ello no suceda ni los coadyuvantes como viagra, cialis o levitra, van a producir el efecto esperado y ello va ha condicionar aun mas angustia al ver que ni los medicamentos le funcionan, pero todo se debe al descontrol metabolico, que una vez corrigiéndose todo mejora. La negligencia a cuidarse de las personas diabéticas esta ligada a estados depresivos. La familia debe participar, algo difícil, ya que si su pareja no sabe que esta pasando el resto de la familia menos, por eso debe de hablarse con la pareja para que ella no empiece a pensar que la están engañando o que ya no le es atractiva y toda la familia se ponga en contra, complicando aun mas la situación, ante la poca paciencia que muestran estos pacientes, al enfrentar cualquier discusión.
Esta depresion si se viene realmente a complicar mas la situación, empieza por dejar de hacer lo que antes tanto le gustaban, pierde su capacidad hasta de su auto cuidado personal y cotidiano, puede caer en un circulo vicioso de consumir alcohol u otro tipo de sustancia, incluyendo los medicamentos para disfunción eréctil que si no se tiene un manejo integral, tampoco van a funcionar, y todo ello lo pone en grave desventaja ante su perdida de autoestima, y si se es diabetico se coloca en muy difícil situación frente a la enfermedad, dado el riesgo tan elevado de desarrollar alguna de las otras terribles complicaciones terminales de la diabetes.
Inclusive si no se es diabetico o distiroideo, tambien es importante que intervenga la familia pero no con regaños, sino con comprensión y no necesita antidepresivos ni consejos, búsquele la ayuda profesional que requiere el estudio personalizado de su disfunción eréctil, que sin lugar a dudas romperá este peligroso círculo vicioso.
DR. ROBERTO HOLGUIN ALMADA
Endocrinología y Nutrición, Miembro del Consejo Mexicano de Endocrinología
www.casadeldiabetico.org
drholguin@hotmail.com
citas al 6621496416, 6621122902.
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