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DISFUNCION TIROIDEA NO TRATADA PUEDE LLEGAR HASTA LA MUERTE.

DR. ROBERTO HOLGUIN ALMADA GRUPO DIABETICO 2000 IAP

Los Padecimientos de la glándula tiroides son un serio problema que afecta principalmente a mujeres. Que por sus síntomas muchos médicos los confunden con menopausia, trastornos propios de la adolescencia, diabetes e hipertensión. La asociación mexicana de Tiroides ha detectado que hasta un 30 por ciento de la población los sufre; pero no los diagnostican por ello las mujeres deben pensar en ellas y hacer saber a sus médicos que las enfermedades tiroideas deben ser detectadas y atendidas a tiempo y sobre todo investigar antecedentes familiares de ellos es obligado. Estos van desde Nódulos, Bocio simple, Hipotiroidismo Subclínico, Clínico, Hipertiroidismo, etc.

Generalmente ocurre en mujeres de más de 30 años de edad, muy sintomática; sin embargo en experiencia de muchos clínicos hemos detectado que esto inicia en edades mucho más tempranas; solo que no es debidamente diagnosticado y generalmente mal tratado y lo común es que las mismas pacientes te refieran que siendo muy joven se sospechó Distiroidismo; en ocasiones hasta tomo medicamentos; sin embargo no se le dio seguimiento y ni se diagnosticó y es después de los 30 años cuando debuta con un cuadro tan florido que son diagnósticos de pasillo con síntomas que gritan un problema tiroideo.

Los síntomas de larga evolución más de 30 años como ansiedad, depresión, variaciones del ritmo cardíaco, cambios bruscos de la presión, mareos, temblores, nerviosidad y hasta aumento o pérdida de peso son la mayoría de las veces achacados por los propios médicos a la menopausia, a posible diabetes o a hipertensión y sin embargo se trata muchas veces de desequilibrios en la tiroides.

Convertidos en un grave problema de salud, los padecimientos de la glándula tiroides afectan a 30 por ciento de la población mexicana más aún que la diabetes, con 10 por ciento-, y de esa cifra, ocho de cada 10 son mujeres.

Para ellas la atención médica es deficiente, ya que en muchos casos no son atendidas por el especialista indicado -un endocrinólogo- o de plano ni siquiera saben que tienen un mal tiroideo. Las consecuencias de esto son diagnósticos tardíos y el avance de enfermedades con secuelas graves e incluso la muerte.

El hipotiroidismo y el hipertiroidismo (disminución el primero y aumento el segundo, de la producción de hormonas en la glándula tiroides), así como los nódulos tiroideos son los padecimientos más frecuentes entre el sexo femenino.

La solución a estas enfermedades es sencilla; el problema mayor es establecer el diagnostico ya que no se piensa en el o no se hacen los estudios mediante un `protocolo debidamente establecido. Lo común, antes de llegar a esta solución, las mujeres han sido revisadas por un médico familiar, un cardiólogo, un ginecólogo, un gastroenterólogo o incluso un siquiatra. Cada uno puede ir dando un diagnóstico parcial sin llegar al problema de fondo.

¿Por qué? Porque la gran mayoría de los médicos no tienen la capacitación para este diagnóstico. ¿El resultado? diagnósticos tan tardíos que llegan a complicaciones tan severas que e incluso llegan hasta la muerte.

La población médica en general no piensa en este diagnóstico o no está capacitada para diagnosticar y tratar las enfermedades tiroideas, afirma la Asociación Mexicana de Tiroides.

Por supuesto que establecer el diagnostico difícil debido a que la tiroides es la gran simuladora y la sintomatología del hipotiroidismo y del hipertiroidismo son similares a la de la menopausia, en el hipotiroidismo, o de la diabetes, en el caso del hipertiroidismo.

Es muy común es que estas pacientes nos cuenten que han estado mucho tiempo muy sintomáticas, deambulando de un médico al otro, aunque todos encuentran algo y dan medicamentos; antihipertensivos, diuréticos, cardiotónicos, tranquilizantes, beta bloqueadores, pero el problema no se soluciona debido a que no se establece el verdadero problema de fondo el Distiroidismo.

TESTIMONIO: “Ha sido un infierno hasta que por fin una doctora me dijo que podía ser la tiroides y me canalizó al endocrino, este doctorcito me empezó a tratar nomás con una pastillita y hoy estoy muy mejorada”

En el hipertiroidismo, el intestino trabaja muy rápido, el riñón también, la enferma empieza a orinar más, a perder peso -no importa que coma de más-, sube la presión, se desmaya e incluso esta enfermedad llega a confundirse con la diabetes por la hipersudoracion, colesterol elevado, etc. porque los síntomas son parecidos y a veces la glucosa está ligeramente elevada.

En el caso del hipotiroidismo muchas pacientes son referidas por una enfermedad siquiátrica, porque la persona está nerviosa, temblorosa, deprimida, y como es mujer y está cercana a afrontar la menopausia, piensan que esa es su causa. O bien, las envían a ginecólogos o cardiólogos porque tienen sangrados, anormales o sensación de trastornos del ritmo cardiaco. Con el hipotiroidismo, hay retención de líquidos e incluso insuficiencia renal, pero es por este mal de la tiroides.

Cuando una mujer empieza con síntomas de alguna enfermedad tiroidea, como tendencia a la melancolía, depresión o cansancio, le dicen que está menopáusica. Si efectivamente está en esa etapa de la vida, pero además tiene hipotiroidismo, éste es más difícil de diagnosticar y puede ser que la sintomatología del climaterio predomine. La persona con hipotiroidismo tiene cambios en su función digestiva, como tendencia al estreñimiento y modificaciones funcionales del tubo digestivo, por lo que va a ver al gastroenterólogo. Para el factor emocional, ansiedad, irritabilidad, melancolía, acude al siquiatra, mientras que para trastornos menstruales que también se presentan en los padecimientos tiroideos- consulta al ginecólogo.

Lo triste es que los médicos generales, que son los de primer contacto, no logran identificar estos padecimientos. Incluso el internista, que tiene ciertos conocimientos, tampoco está en su área; los ginecólogos son los que más nos refieren pacientes con problemas tiroideos. Por estas razones, es de gran importancia que las mujeres conozcan esta posibilidad de sus malestares y acudan al endocrinólogo, que es el especialista en tiroides. En México somos únicamente 400 endocrinólogos certificados en el país para una población de cien to veinte millones de habitantes, por otro lado en las Instituciones de Salud Pública , la calidad de la atención médica es deficiente ante la gran carencia de recursos económicos y no te permite establecer el diagnostico de manera temprana.

Esto les ahorraría diagnósticos erróneos y pérdida de tiempo con un sufrimiento innecesario; con consecuencias severas para su salud. El problema progresa y se complica.

El hipotiroidismo, por ejemplo, es un factor y causa muy importante de infertilidad debido a que la hormona tiroidea tiene un papel fundamental en la síntesis de proteínas que regulan la función del ovario; las hipotiroideas tienen trastornos menstruales, ciclos en los que dejan de ovular y otros cambios como la característica y calidad del moco cervical.

Los hospitales cardiológicos frecuentemente reciben este tipo de pacientes referidos como cardiopatías. El hipotiroidismo crónico provoca a su vez que se eleven el colesterol y los triglicéridos y esto causa arterioesclerosis y trastornos del ritmo que se manifiestan por palpitaciones o a sincronía. El hipertiroidismo, provoca una frecuencia cardiaca alta. Aun estando sentadas, su frecuencia está entre 110 y 120, lo que significa que están casi al doble de los demás; esto provoca severos daños sobre válvulas y paredes cardiacas. Cuando suben escaleras, esas cifras se van hasta casi 160, lo que causa arritmia cardiaca que puede ocasionar, a su vez, muerte súbita. Si un médico no conoce las posibles causas tiroideas del mal puede estar largo tiempo tratando a la paciente por hipertensión hasta que el asunto se complica.

TRANSTORNOS DEL ANIMO QUE ACOMPAÑAN EL DISTIRODISMO.

Así como los problemas tiroideos son difíciles de diagnosticar los de Ánimo también y más cuando están interrelacionadas las dos patologías. Los trastornos del ánimo son un grupo heterogéneo y prevalente de enfermedades médicas multisistémicas, que se manifiestan con grados variables de depresión, euforia o irritabilidad y se asocian a un significativo deterioro físico y social. Considerando la demostrada eficacia de los tratamientos y disponibilidad de metodología, resulta paradójico que muchos pacientes permanezcan sub diagnosticados y subtratados, pese al profundo nivel de discapacidad y el gran uso de los recursos de salud general que puede acompañar a estos trastornos; tampoco no se descarta o establece el fondo endocrinológico de todo ello.

El ánimo es el estado mantenido de emocionalidad interna de una persona, mientras que el afecto es la expresión externa de un cierto contenido emocional en un momento dado

Es común que se trivialice o minimice la existencia de alteraciones patológicas del ánimo. Aún existe escepticismo acerca de la naturaleza médica de los trastornos del ánimo, aunque esté demostrado que son enfermedades sindromáticas, recurrentes, secundarias, heredables y altamente tratables.

EPISODIO DEPRESIVO: Se manifiesta con. Síntomas emocionales:

-ánimo deprimido o triste (y/o irritabilidad) gran parte del día, casi todos o todos los días;

-pérdida de interés, motivación o placer en las actividades que antes disfrutaba (incluida la vida sexual);-sentimientos de culpa exagerados y baja autoestima; pesimismo y desesperanza que a menudo lleva a ideas de muerte y a pensamientos suicidas.

Síntomas conductuales: -Alteraciones de la actividad psicomotora que puede ir desde la agitación severa hasta el inmovilismo catatónico y Síntomas vegetativos: Como: Aumento o disminución del apetito (con o sin cambio de peso); aumento o disminución del sueño; Fatiga o falta de energía; Dificultad para concentrarse, para recordar o tomar decisiones. A menudo, la persistencia del síndrome depresivo lleva a retraimiento social, disminución de la actividad normal y de la productividad, pudiendo llegar a un total abandono de sí mismo en los casos más severos. Con cierta frecuencia los síntomas depresivos se encuentren enmascarados tras dolores persistentes o crónicos, que no tienen una clara explicación o que no responden a los tratamientos habituales; hay que pensar en Distiroidismo asociado.

Síntomas conductuales: -verborrea y lenguaje apresurado;-aceleramiento del pensamiento que se manifiesta como ideofugalidad; -distraibilidad; -aumento de la actividad orientada a objetivos (o intencionada) o aumento de la actividad psicomotora, pudiendo llegar a la agitación; -involucramiento excesivo en actividades placenteras y potencialmente riesgosas (frecuentes indiscreciones y juicios sociales inadecuados) sumado a conductas impulsivas.

Síntomas vegetativos: -disminución de la necesidad de dormir (pudiendo llegar a ausencia de sueño espontáneo por varios días consecutivos o incluso semanas), a menudo con la sensación de aumento significativo de la energía corporal y sexual y cambios en el apetito.

Episodio maníaco. Requiere de la presencia de al menos cuatro síntomas, debe incluir ánimo elevado o irritable y debe persistir por una semana o más, causando marcado deterioro funcional.

Episodio hipomaníaco. Difiere de la manía en que los síntomas son más leves, pueden persistir sólo por cuatro días y no debe haber un marcado deterioro funcional.

Formas clínicas: Los trastornos del ánimo se dividen en trastornos depresivos y trastornos bipolares (antes llamados maníaco-depresivos). Un episodio depresivo mayor, puede ocurrir en el contexto de un:

PROBLEMA GRAVE Y MORTAL:

Mortalidad. La mortalidad por suicidio alcanza al 15-30% en los trastornos depresivo mayor y bipolar. Más del 60% de los casos de suicidios en la población general estaban cursando un episodio depresivo mayor. La mortalidad por muerte natural y por otras causas también se encuentra elevada en la población con trastornos del ánimo, pero los datos son algo confusos debido a una suerte de encubrimiento por la comorbilidad médica. Ilustrando lo anterior, estudios recientes muestran que la mortalidad acumulada en los 6 meses depués de un infarto miocárdico sube desde menos de un 3% en el paciente eutímico (ánimo normal), hasta más del 15% cuando existe depresión mayor concomitante. Varios estudios sugieren que cuando existe comorbilidad con otra patología médica, la falta de resolución del trastorno del ánimo ensombrece el pronóstico de ésta.

Factores neuroquímicos u hormonales. Un vasto número de estudios han comunicado varias anormalidades en productos metabólicos de la serotonina, dopamina y norepinefrina, en sangre, orina y líquido cefalorraquídeo de pacientes con trastornos del ánimo. Luego de tres décadas de investigación, que han incluido aspectos del funcionamiento cerebral, sistemas de neurotransmisores y sus metabolismos, fisiología de receptores y los mecanismos de transducción de señales intracelulares, se han ido plasmando hipótesis más complejas que involucran la interacción, a diferentes niveles de varios sistemas de neurotransmisión. -Factores pre sinápticos incluyen la regulación de los niveles y la captación de precursores de neurotransmisores y la síntesis, almacenamiento, liberación, recaptura, y degradación de neurotransmisores. -Los factores pos sinápticos incluyen la regulación de la función y unión a receptores, acoplamiento de los receptores y de las proteínas G, sistemas de segundos mensajeros y de fosforilación de proteínas, liberación de calcio intracelular, regulación de canales iónicos, expresión génica, síntesis proteica y otras funciones celulares.

Factores neuroendocrinos. Las manifestaciones neurovegetativas observadas en los trastornos del ánimo pueden ligarse a los centros hipotalámicos que gobiernan la ingesta de alimentos, la libido y los ritmos circadianos. Abundantes investigaciones han intentado detectar y ligar endocrinopatías subclínicas con los trastornos del ánimo.

El hipercortisolismo ha sido un consistente hallazgo por más de 3 décadas en pacientes con trastorno depresivo mayor, muchos de los cuales tienen respuestas alteradas al factor hipotalámico liberador de corticotrofina y al test de supresión con dexametasona. Múltiples estudios han demostrado similares alteraciones en otras enfermedades (trastornos alimentarios, alcoholismo, trastornos psicóticos, etcétera), restándole especificidad y valor clínico. Por otra parte, es posible detectar hipotiroidismo subclínico y una respuesta anormal de TSH a TRH en un importante subgrupo de pacientes con trastorno depresivo mayor. Además, algunas formas del trastorno bipolar en la mujer se asocian a alteraciones detectables del sistema tiroideo, también algunos cuadros depresivos del puerperio.

El manejo clínico de los trastornos depresivos en su fase aguda debe comenzar con la evaluación de peligro vital que el cuadro pudiera involucrar. Es absolutamente importante realizar un cuidadoso interrogatorio sobre ideas suicidas en todo paciente deprimido. Extremo retraimiento, intensa desesperanza o ideas de muerte que se acompañen o no de planes, acciones autodestructivas previas o un inadecuado sistema de apoyo o cuidado familiar, deben motivar la evaluación inmediata por el especialista. Un porcentaje importante de estos casos requiere hospitalización. La presencia de psicosis, síntomas catatónicos u otras formas de compromiso significativo de la integridad fisiológica del paciente, como también el curso recidivante o refractario al tratamiento, representan cuadros que deben ser manejados por equipos multidisciplinarios con psiquiatra y endocrinólogo con experiencia.

DR. ROBERTO HOLGUIN ALMADA

ENDOCRINOLOGIA Y NUTRICION

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